El principal factor detrás de esta disminución es la menor recaudación del IVA, que explica el 67% de la caída. Este tributo, estrechamente ligado a la actividad económica, mostró un retroceso sostenido en los primeros meses del año. Mientras en enero había alcanzado los $66.602 millones, en febrero bajó a $58.321 millones y en marzo cayó a $54.556 millones.
A esta situación se suma la caída en la recaudación del impuesto sobre los Ingresos Brutos, que en marzo registró una merma de $4.094 millones, lo que equivale a una baja del 10,3% respecto a enero. Este impuesto, que refleja la actividad comercial dentro de la provincia, también muestra un enfriamiento económico.
El contexto nacional refuerza esta tendencia. A nivel país, el IVA y el impuesto a los débitos y créditos bancarios también sufrieron importantes caídas en marzo respecto a enero, con retrocesos del 18% y 12% respectivamente.
A pesar de la baja en la recaudación, la Provincia mantiene su política de actualización salarial, lo que genera una creciente presión sobre las finanzas públicas. Al tratarse de recursos coparticipables, los Municipios de Río Negro también sienten el impacto de la menor disponibilidad de fondos.
“La fuerte caída en la coparticipación se viene marcando aún más en el tiempo. Mientras en enero, Río Negro recibió $112.398 millones, en febrero esa cifra cayó a $104.777 millones y en marzo a $94.540 millones. Es decir, todos los meses ingresan menos fondos por coparticipación”, manifestó el ministro de Hacienda, Gabriel Sánchez.