Los trabajos, enmarcados en el compromiso diario de Aguas Rionegrinas de asegurar la eficiencia de sus instalaciones, incluyen el mantenimiento del sistema eléctrico, cañerías y la limpieza profunda del lugar.
Dada la complejidad de la tarea, que implicó operar en el pozo de bombeo de 8 metros de profundidad, se requirieron medidas de seguridad extremas.
El operativo fue ejecutado por personal del servicio local en conjunto con la Subgerencia regional Alto Valle. Además se utilizó el camión desobstructor combinado para aspirar el pozo.
