Es fundamental tener en cuenta estás recomendaciones, tanto en espacios rurales abiertos como en ambientes cerrados, ante la posible presencia de roedores.
El Hantavirus es una enfermedad viral aguda grave. El principal transmisor es el ratón colilargo, que elimina el virus a través de la saliva, orina y heces. Las personas pueden contagiarse al inhalar partículas contaminadas, al tener contacto directo con roedores o sus excreciones. En la Patagonia, además, existe una variante que puede transmitirse de persona a persona.
Fiebre, dolor muscular, cefalea, náuseas, vómitos y dolor abdominal. Ante cualquier síntoma o contacto sospechoso, es clave acudir al centro de salud más cercano.
Rociarlo con agua y lavandina al 10%. Esperar 30 minutos y manipularlo con guantes o bolsas como protección. Colocarlo en doble bolsa y desecharlo en un pozo profundo o incinerarlo de forma segura.
Circular por senderos habilitados, de día y con calzado cerrado. Recolectar leña solo en zonas abiertas y durante el día. Si consumís agua de fuentes naturales, agregar una gota de lavandina por litro. Evitar el ingreso a construcciones abandonadas. Si vas a ingresar a lugares cerrados por mucho tiempo:
Mantené la vivienda limpia y sin restos de comida o basura al alcance de roedores. Sellá rendijas, rajaduras y asegurá puertas y ventanas. Desmalezá el entorno y mantené ordenados galpones, corrales, composteras e invernaderos. Para limpiar terrenos, usá barbijo N° 95 o N° 99, protección ocular y ropa de trabajo adecuada.
